Cuba, España y los Estados Unidos | Organización Auténtica | Política Exterior de la O/A | Temas Auténticos | Líderes Auténticos | Figuras del Autenticismo | Símbolos de la Patria | Nuestros Próceres | Martirologio |

Presidio Político de Cuba Comunista | Costumbres Comunistas | Temática Cubana | Brigada 2506 | La Iglesia | Cuba y el Terrorismo | Cuba - Inteligencia y Espionaje | Cuba y Venezuela | Clandestinidad | United States Politics | Honduras vs. Marxismo | Bibliografía | Puentes Electrónicos |



Organizacion Autentica

LOCURA GUANTANAMERA


¿Cuál sería la peor entre las dos más perjudiciales decisiones del Presidente-Mesías Barak Hussein Obama durante su primera semana en el poder? (creo que ya es permitido usar su segundo nombre). ¿Insistir en la confirmación senatorial como Secretario del Tesoro de un individuo que trató de defraudar al gobierno en el pago de impuestos por más de $30,000.00 en ingresos? Esta es una poderosa “runner-up” aunque en mi humilde opinión, nó la peor.

El nuevo Secretario del Tesoro admite y deplora su “error”. Olvidar involuntariamente más de $30,000.00 de ingresos en la declaración anual de impuestos es más que difícil, increíble. A menos que el individuo sea un limitado mental, que no lo es, ¿cómo pudo ignorar honestamente esa deuda fiscal? La fábula del “error honesto” nadie se la cree, incluyendo a Obama, quien sabe hacerse el tonto cuando le conviene, mientras lo que hace realmente es tomar por tontos con indiscutible lógica a quienes votaron por él. ¿Era este el “cambio” que Obama prometía? Paulson, quien es un incapacitado o un colectivista en la sombra, ha sido substituído por Geithner, quien de acuerdo a la realidad objetiva es un bandido frustrado. Eso es quizás un cambio, pero increíble.

No tengo la menor simpatía por el IRS. Muchos contribuyentes durante la historia abominable de esa institución de saqueo legal se han visto en dificultades para pagar lo que los impersonales burócratas de ese organismo determinan que le deben al Tío Samuel. El IRS no es más que una muy eficiente maquinaria de confiscar el patrimonio ajeno y siempre va ciegamente donde está el dinero con la eficacia de un sabueso bien entrenado. Desde los tiempos de su promulgación como ley en 1913, durante el gobierno demócrata de Woodrow Wilson, el Congreso nunca ha intentado establecer parámetros éticos en el eternamente cambiante código del IRS.

Por lo menos centenares de miles de personas honradas a través de la historia norteamericana han visto desaparecer el fruto de sus esfuerzos laborales, víctimas de ese insaciable monstruo. El IRS ha arruinado no sólo capitales, sino la vida de muchas personas decentes. Hasta que surgieron los “bailouts” a fines del gobierno anterior, el IRS era la Ãúica institución norteamericana con carácter abiertamente totalitario. En teoría y de acuerdo a disposiciones muy recientes, los “tax-payers” pueden demandar individualmente al IRS en cortes civiles. Si el amable lector se viera algÃú día tentado a tomar ese camino debe recordar primero que los jueces también pagan impuestos y, en consecuencia, también temen al IRS.

Nunca imaginé sin embargo, que el Senado de los Estados Unidos entregaría la dependencia federal que controla al IRS en las manos de un individuo que confiesa haber cometido el mismo “error” que el gobierno federal usara como razón legal para encerrar al Enemigo Público #1. Obviamente no le extendieron a Capone la oportunidad de ponerse al día en sus obligaciojnes federales. Pero realmente, ¿qué puede esperarse de un Senado en el que algunos miembros como Charles Shummer, desafían abiertamente la Constitución y nuestros derechos más fundamentales? Es bien triste, pero los votantes norteamericanos continúan eligiendo democráticamente a quienes están preparando los funerales de la República con una diligencia digna de mejor causa.

El flamante Secretario del Tesoro finalmente ha pagado su deuda federal, pero sólo cuando las investigaciones relacionadas a su nominación descubrieran la triquiñuela. No sé cuan cerca estaba su situación de llegar al llamado “estatuto de limitaciones”, una fecha límite después de la cual no se le podría acusar de delito alguno. ¿Diez años quizás? No obstante, puede presumirse sensatamente que de no haber sido nominado por Obama, el “error” del nuevo Secretario del Tesoro nunca habría sido descubierto.

Poniendo todo en perspectiva, la irresponsable confirmación de un zorro como supervisor del gallinero sólo puede causarnos pérdidas en el bolsillo. Pérdidas incluso catastróficas, pero nó desgracias personales. No puede decirse lo mismo de las sombrías implicaciones en la absurda decisión de clausurar el centro de detención de terroristas en la Base Naval de Guantánamo. 245 fanáticos criminales, que no son ciudadanos norteamericanos ni pertenecen a ejército alguno son al presente retenidos en esa facilidad penal que el Iluminado Presidente Obama ha decretado cerrar en el corto término de un año.

Durante ese año aparentemente el Iluminado y su extensa corte dedicarán esfuerzos para determinar qué hacer, o adonde enviar malhechores que nadie quiere en su vecindad, ni siquiera sus países de origen. Esto es un cambio en el que nadie en su sano juicio puede creer. ¿No habría sido más cuerdo encontrar destino a esta gentuza antes de decretar la clausura de su presente confinamiento en Guantánamo? Cuando se ponen intereses políticos partidistas, por más justificados que ellos sean, por encima de garantizar la seguridad nacional se actúa irracionalmente.

Una buena parte de aquellos antiguos residentes del centro de detención que fueran puestos en libertad dando crédito a altruístas teorías similares a las de los “superliberales” contribuyentes multimillonarios de la campaña presidencial que Obama desea recompensar, han vuelto a las andadas y hoy forman filas de nuevo en los organismos terroristas, complotando con dedicación cómo destripar inocentes. Es posible que a estas alturas ya lo hayan realizado.

El mismo decreto que elimina la prisión militar de Guantánamo, favorece a los terroristas capturados con la extensión de garantías establecidas por los estatutos de Ginebra a prisioneros de guerra. Nada de “water boarding” u otros procedimientos agresivos para la obtención de inteligencia, sin parar mientes en que estos criminales ni visten uniforme ni representan nada ni nadie excepto el mal.

Para muchos los terroristas no son los verdaderos criminales, sino aquellos que arriesgan su vida a diario para mantenernos seguros. En estos momentos existe en embrión una comisión congresional dedicada a investigar los “excesos” de soldados y miembros de los organismos de inteligencia en su trato a terroristas capturados. ¿Se imaginan los lectores cuán seguros se sentirán ahora quienes tienen la obligación de obtener inteligencia vital a nuestra supervivencia nacional?



Logo


Cuba, España y los Estados Unidos | Organización Auténtica | Política Exterior de la O/A | Temas Auténticos | Líderes Auténticos | Figuras del Autenticismo | Símbolos de la Patria | Nuestros Próceres | Martirologio |

Presidio Político de Cuba Comunista | Costumbres Comunistas | Temática Cubana | Brigada 2506 | La Iglesia | Cuba y el Terrorismo | Cuba - Inteligencia y Espionaje | Cuba y Venezuela | Clandestinidad | United States Politics | Honduras vs. Marxismo | Bibliografía | Puentes Electrónicos |



Organización Auténtica